Trate de retener las lágrimas, pero el pronóstico de estos días parece asimilarse al el de mi corazón. Quise hacer que no me importes más, lograr desaparecerte de mi cabeza para siempre, pero no hay forma de sacarte, es como si estuvieses cosido a todos mis pensamientos. Podría ser todo tan fácil, podría tirar a la basura mis principios de la mano con mi orgullo y volver, rezarte de rodillas y decirte todas aquellas cosas que vos ya sabes, y no queres escuchar de nuevo. Pero no, esta vez no. Mi voluntad gana, supera todos los límites y sos tan importante, que el único sentido que tengo yo sobre vos, es para bien. No dudes ni por un segundo que te extraño y te amo en cantidades que nunca pensé que iba a poder hacerlo. Pero esta vez no puedo.