Gracias por todo lo que hiciste por mi, por cuidarme, por hacerme ver que te importaba, por darme un lugar tan hermoso en tu mundo tan especial, por invitarme a vivir, por tener consideracion, por las caricias, los besos, los abrazos. Gracias por los comentarios, por las charlas, por las noches, por las tardes que me dedicaste. Gracias por sacarme de ese pozo que me consumía, por no bajar los brazos ante mis necesidades, por quererme tal cual soy. Lo que hace que hoy nos separemos puede que no este ahí para siempre, esta tarde suelto tu mano pero te prometo que mi mirada sigue cuidandote, esperando una vez más que tus ojos vuelvan a encontrar descanso en mi mirada.
Te adoro de una forma muy especial.