lunes, 8 de junio de 2009

Y termina siendo un tema demasiado complicado. La perfección, lo que tendría que ser un concepto básico, algo perfecto supone ser algo que no tiene defectos, agradable a los ojos de la mayoría. Ah, pero si hay una mayoría entonces también hay una minoría. Y esa falta de gente, que es lo que le encuentra de malo a la perfección? será tal vez, que aturde, que no tiene tanto de interesante como de bello? Ahí está el punto, lo interesante. Algo perfecto es algo no cuestionable, algo que no puede ser rechazado u opinablemente descartado, algo que no tiene sentido, que no tiene emoción, a veces será un sentimiento, otras veces un adjetivo, pero siempre se refiere a lo mismo, a lo liso, a lo llano, a lo poco emocionante. Cuál es el sentido de mejorar, de seguir un camino, cuando ya sentís que alcanzaste tu punto máximo? A qué aspira uno cuando ya no se puede hacer nada más? uno nunca aspira a menos, siempre miramos para arriba. Entonces, no tiene sentido. La perfección que tantos buscan y nadie encuentra, ya sea para uno o lo que el otro pretende encontrar en los demás, lo que se quiere como propio o como ajeno, no es más que ciertamente falso en lo ideal, no tiene sentido lógico alguno, y no hace más que ilusionar a muchos con falsos conceptos, de algo chato, sin sentimiento ni diversión, sin nada que arreglar ni esperar de unos y de otros. Y al final de todo pienso, entonces, tengo una idea distinta de la perfección, tal vez alguien perfecto es alguien con los defectos justos y necesarios, con ganas de superarse día a día y de aprender siempre, un poco más.