No podés decirle así.
¿Así cómo?
Así, no quiero más telenovelas en mi vida.
No sé si me voy a arrepentir de escribir esto o no, pero lo que sí sé es que tengo un hueco en el pecho que no me está ayudando. No sé que pretendía, no sé demasiadas cosas, no sé a donde quería llegar, pero no puedo evitar admitir que es molesto. Yo sé, no tengo derechos, no puedo pretender, pero me fue inevitable llenarme la cabeza de ilusiones, y verlas partirse todas en mi cara era justamente lo que quería evitar.