domingo, 29 de enero de 2012

Son demasiadas cosas, hace cuánto no me paso por acá! (Lo digo como si muchos leyeran esto). Me di cuenta de que necesito expresarme todo el tiempo, sea como sea. Estoy en constante interacción conmigo misma y no paro ni un minuto de charlar con mi ser interno. Fue un año que empezó diferente, por suerte. Nunca unas vacaciones me hicieron tan feliz y me vinieron tan justas como ahora, me dieron el pie para reflexionar sobre mil cotidianidades que no estaba teniendo en cuenta, ver por qué personas vale la pena jugársela y por quienes simplemente es un desperdicio de energía. Me sirvieron para dar un paso al costado y ver qué cosas son las que haría bien cambiar y cuales debo enrutar para mantenerlas y que sigan haciéndome bien. Realmente esta vez, tengo fe en mi, y no pierdo nada con vivir.