Le tengo miedo a la oscuridad, pero no ese problema que tiene uno es pequeño, sino peor. Me veo frente a la necesidad de sumirme en mis pensamientos, de los cuales no tengo control en lo absoluto y me aterra, me cansé de maquinar ideas que no van a verse plasmadas en la realidad, y de no poder hacer nada para revertir la situación. Me agota la inmensidad de la noche y el saber que estoy sola, sola para enfrentarme a un mundo plagado de hipótesis erróneas y de fantasía.