La lluvia ácida y el frío cínico. Las hojas muertas y mi delirio. Y cuando vos no estás se siente fuerte. Me pongo loco, y cuando duerme Buenos Aires desespero por volver a verte. Ando metido en un domingo delirante, amanecido, loco en este desastre. Y escucho voces que me dicen "andate", y a donde vaya siempre voy a llevarme.