Porque si, porque no, realmente no se, pero de lo que estoy segura fue que esa noche me sacaste de un infierno. Todo se derrumbaba, lentamente veía como todo carecía de control, faltaba un sentido, un orden para las cosas, y apareciste. Realmente me apuré, hice cosas que no debí haber hecho, no di vueltas pero tampoco fui lo más directa posible, y caí. Magicamente desperté y vos me mirabas, estabas ahí, fijandote en mi anda a saber por que razón, si total no muy atrás me habían dicho lo igual que era a todas las demás. Dudaste, pero viniste, y con un beso tuyo todo pareció cambiar, raramente la noche tenía otro color, él me parecía patético e insuficiente, y no podía creer como me había dejado tirar abajo teniendo oportunidades que no podía ni quería perder, oportunidades como vos.