viernes, 12 de junio de 2009
Necesito la luz que me prometen tus ojos, amaría ser dueña de la ternura que me ofrece tu voz, adoraría ser quien protege tus sueños, poder decir orgullosa que te pertenezco, y que es recíproco, que nadie lo dude, que seas más de lo que ya sos para mí, que logres darme vuelta la cabeza más de lo que ya lo hacés, que sepás lo que significás, que no tenga que perder más tiempo y luchar contra mi yo interno que se muere por no dejar pasar más oportunidades y encarar esta fantasía con un falso nombre de proyecto ya. Me consume la situación, me consumen las ganas, me consumís vos. Y de hecho, me encanta que así sea, así como me encantás vos, tu escencia, tu mirada. Muero porque esos ojos busquen los míos una vez más, y se que cuando así sea el mundo volverá a pararse. Todo ruido alrededor dejará de sonar, para que vos pases a interrumpir cualquier circuito de mi cuerpo, desconectando todo, haciendo que nada tenga sentido salvo las ganas tremendas de tenerte a mi lado.